¿Puedo demandar a mi teledoctor por negligencia?

La pandemia de COVID-19 obligó al mundo a conectarse virtualmente para hacer negocios, enseñar a nuestros hijos y mantenerse en contacto con parientes lejanos. Debido a las medidas de distanciamiento social, muchos también comenzaron a ver a sus médicos de una manera nueva: en sus teléfonos inteligentes y computadoras portátiles.

mujer enferma en una cita de telemedicina

¿Qué tan popular es la telemedicina?

El último año y medio ha visto una frecuencia sin precedentes de visitas de telemedicina, y esa tendencia parece continuar incluso cuando el mundo vuelve lentamente a la "normalidad". La telemedicina, que es un término que describe las visitas remotas en vivo con un médico o enfermero practicante, es una forma conveniente y rentable para que los pacientes accedan a sus médicos. La atención médica virtual también permite que los pacientes en áreas rurales o aquellos sin transporte busquen atención. La telemedicina permite a los médicos ver a sus pacientes con más frecuencia, lo que podría mejorar el manejo de afecciones crónicas como la diabetes y la hipertensión.

¿Existen riesgos de tener citas con el médico virtual?

El auge de la telemedicina conlleva algunos riesgos inevitables. En una visita tradicional al consultorio del médico, el paciente se somete a un examen físico en el que el médico tiene la oportunidad de observar y tocar partes del cuerpo, detectar anomalías y evaluar las funciones motoras y los reflejos del paciente. Una cita en el consultorio también le da al médico la oportunidad de recolectar los signos vitales del paciente: presión arterial, pulso, temperatura y peso. Estos exámenes físicos son cruciales para detectar y tratar enfermedades con precisión. Los exámenes también pueden ayudar a determinar si un medicamento recetado debe ajustarse o suspenderse, o si un paciente debe ser derivado a un especialista.

teledoctor saludando a una pantalla de computadora

Entonces, ¿qué sucede cuando el examen es virtual? Las limitaciones inherentes del examen remoto crean inevitablemente la oportunidad de un diagnóstico perdido o la detección tardía de una enfermedad. Cuando un médico ve a un paciente virtualmente, lo diagnostica erróneamente y ese diagnóstico erróneo conduce a un paciente lesionado, ¿obtiene el médico un "pase gratis" para evitar una demanda por negligencia médica? La respuesta es no: no hay exención por negligencia simplemente porque el médico vio al paciente virtualmente.

En términos de reclamos por negligencia médica, se aplican las mismas reglas ya sea que el paciente haya sido visto en persona o virtualmente. La ley requiere que los médicos utilicen "el grado de habilidad y diligencia en el cuidado y tratamiento de su paciente que un médico razonablemente prudente en el mismo campo de práctica o especialidad en su estado habría usado en las circunstancias de este caso". Este deber se conoce comúnmente como el estándar de atención.

¿En qué circunstancias se puede considerar culpable a un teledoctor?

Si un paciente lesionado presenta una causa de acción contra su teledoctor, el paciente no puede depender únicamente de los esfuerzos infructuosos de su proveedor para probar la negligencia del médico. La carga recaería en el paciente para demostrar que el médico no cumplió con el estándar de atención en las circunstancias que rodean una cita de telemedicina.

Esto requeriría que el paciente encontrara expertos calificados (es decir, otros médicos con licencia para ejercer en ese estado) para testificar sobre el estándar de atención. Tendrían que describir cómo el teledoctor se desvió de ese estándar bajo los hechos específicos conocidos en ese caso. Según los conocidos pros y contras de la telemedicina, puede resultar difícil encontrar un experto que critique el juicio del teledoctor, pero cada caso es único.

La complejidad de estos casos requiere un defensor experimentado para ayudar a un paciente lesionado a navegar el proceso. Si usted o un ser querido ha resultado lesionado como resultado de negligencia médica, Allen & Allen pueden ayudar. Llame hoy para una consulta gratuita al 804-353-1200.