Verónica de Dale City

Un niño decidió celebrar su cumpleaños haciendo carreras en el auto de su papá. Me golpearon mientras conducían a 214 kilómetros por hora.

Tenía daño en los nervios de mi pierna izquierda. Cuando los paramédicos se presentaron en el lugar del accidente, incluso me preguntaron: “¿Dónde están tus piernas?”. La fuerza del impacto fue tan fuerte que empujó mis piernas hacia el asiento del pasajero. Tuve un manguito rotador cortado. Te lo digo, mi tendón y músculo se habían desplazado hasta la mitad de mi brazo. Todavía estoy en terapia para intentar recuperar mi movilidad. Tenía nódulos en los pulmones después de que se lastimaron. Y tuve suerte, el impacto casi los pincha.

Mi amigo llamó a Allen & Allen por mí mientras me recuperaba. Sabes, no era la persona más amable cuando conocí a David y Mallory por primera vez. Estaba deprimida por todo lo que estaba pasando. Pero fueron amables. Sabían que era abrumador, así que se aseguraron de llamarme una vez a la semana para informarme sobre el caso. Nunca tuve que preocuparme por dónde me encontraba en el proceso. Mallory también estaba muy bien informada.

Recomendaría a David en un abrir y cerrar de ojos. Mi conclusión de todo esto es que la experiencia fue conmovedora. Me enviaron flores cuando estuve en el hospital. Sentí que les importaba un comino y no se trataba del dinero. Me hicieron sentir como si fuera su único cliente.