Negligencia médica - $1,149,561.33

LAS REGLAS DE CONDUCTA PROFESIONAL DEL BAR DEL ESTADO DE VIRGINIA REQUIEREN QUE TODOS LOS ABOGADOS HAGAN LA SIGUIENTE DECLARACIÓN Y RENUNCIA A LOS RESULTADOS DE SU CASO.

LOS ACUERDOS Y VERDICTOS EN TODOS LOS CASOS DEPENDEN DE DIVERSOS FACTORES Y CIRCUNSTANCIAS QUE SON ÚNICOS EN CADA CASO. POR LO TANTO, LOS RESULTADOS ANTERIORES EN CASOS NO SON UNA GARANTÍA O PREDICCIÓN DE RESULTADOS SIMILARES EN CASOS FUTUROS QUE LA FIRMA DE ALLEN Y SUS ABOGADOS PUEDAN ACEPTAR.

Localización: Confidencial

El demandante, de 76 años, fue admitido en las instalaciones del acusado con demencia vascular en etapa terminal, antecedentes de accidentes cerebrovasculares múltiples y un diagnóstico activo de disfagia. En el momento de su admisión, se la clasificó como con riesgo de asfixia y se le asignó una dieta modificada.

Después de someterse a la terapia del habla, finalmente se le asignó una dieta regular con el requisito de que recibiera nada menos que supervisión directa con todas las comidas. Poco después del cambio en su orden de dieta, la fallecida de la demandante experimentó un evento de asfixia que requirió atención médica de emergencia. Diez días después de regresar a las instalaciones del demandado, se encontró que el difunto del demandante no respondía después de que se le permitiera consumir un almuerzo sin supervisión directa. Fue trasladada para recibir atención de emergencia, pero nunca recuperó sus funciones neurológicas. Se retiraron los esfuerzos de reanimación y posteriormente fue declarada muerta.

La defensa argumentó a través de su experto médico que la difunta de la demandante no tenía más de un año y medio de esperanza de vida restante, debido a su demencia vascular en etapa terminal. El demandante, representado por Derrick Walker y Amy Whitelaw, no ofreció ningún testimonio pericial que refutara la opinión de esperanza de vida de la defensa.

Le sobrevivieron su esposo, hija e hijo.